martes, 10 de julio de 2012

Paseando por Tokyo

Hoy estoy muerta, no, lo siguiente. Osea que os escribe una zombie de mi jajaja.

Por fin, hoy hemos empezado a ver Tokyo. Hemos ido hasta Tawaramachi para poder ver todas las tiendecitas donde venden la comida artificial que usan en todos los restaurantes y bares para mostrar cómo son los platos que allí sirven. La verdad es que son replicas brutales, parecen totalmente reales.

De allí hemos ido andando hasta el templo de Asakusa, el Sensoji temple. Ha sido agobiante. Había un montón de gente por todos lados yendo a rezar. No podías casi ni andar de la gente que había. Eso y que hoy hacía un sol espectacular, hemos pasado un calor increíble.




También hemos aprovechado para pasear por la "callecita" que hay justo delante del templo donde hay un montón de tiendecitas con muchas cosas. La verdad es que nos hemos dejado un pastón en esas tiendas hoy jajaja.

Después de comer, hemos ido andando hasta Ueno para poder disfrutar de un paseo tranquilo por el parque de Ueno, con su pequeño lago con nenúfares, barquitas...
  




En Ueno también hay una pequeña calle llena de tiendas (sí, aquí está todo lleno de tiendas jajaja) por donde hemos pasado. Personalmente no he comprado nada, pero me he quedado con las ganas de unos zapatos preciosos que había allí *O* Así que si cuando vaya a Harajuku no encuentro zapatos que me gusten, esos van a ser míos (y si me sobra dinero, también jajaja).

De Ueno ya hemos vuelto hacia el hotel andandito y bueno, ahora estamos los dos terriblemente muertos y agotados. Así que en nada nos ducharemos y ya a dormir =D Que mañana vuelve a esperarnos un largo día de andar, pasear y comprar jajaja

lunes, 9 de julio de 2012

[Ya a la venta] Acero y miel - Ana R. Vivo

262 páginas // ISBN: 978-84-16384-01-3 

Precio: 3.95€ (ebook)
Ficha técnica

Karen Preston se ve obligada a viajar a Funchal, Madeira, para tratar de convencer al despiadado J. W. Bernades de que ella y su hermano, Robert, son buena gente. Sin embargo, nada más llegar a la isla, Karen sentirá que los problemas crecen en proporción a sus miedos y fobias. El susodicho no aparece, todo el mundo se pone en su contra y, por si fuera poco, conoce a un atractivo isleño que la seduce nada más aterrizar en la capital provocando que olvide a menudo el motivo de su visita, y haciéndola vivir situaciones de los más descabelladas en su, hasta ahora, ordenada y pulcra vida. Poco a poco, Karen, se verá involucrada en la vida de los Bernades y su propio pasado le pasará cuenta, obligándola a tomar decisiones muy drásticas.
¿Conseguirá Karen su propósito? ¿O se verá envuelta sin remedio, en los líos que le depara esta increíble isla del atlántico?

Yokohama y Kamakura

Hoy parece que ha vuelto a salir el sol =D

La verdad es que, aunque parezca un poco increíble, hoy nos hemos levantado bastante pronto y hemos ido hasta Kamakura. Allí hemos aprovechado para ver algunos de los últimos templos que vamos a ver en nuestro viaje.

Para empezar, hemos bajado en Kita-Kamakura y hemos disfrutado del Engaku-ji, del Tokei-ji y del Jochi-ji. Los tres templos son muy bonitos y enormes, sobretodo el Engakuji. Están situados en medio de montaña y tienes que andar un buen cacho para poder llegar hasta ellos pero realmente vale la pena poder pasear por todos sus jardines, las diferentes casitas que componen el templo e incluso tienen una parte de cementerio dentro del templo que también puedes disfrutar. Todo esto dentro de una gran ciudad que a la vez desaparece por encontrarte dentro de un paraíso verde.

Engaku - ji

Tokei - ji
Jochi-ji
Después ya nos hemos dirigido hacia Kamakura, donde se encuentra el famoso Kotoku-in, más conocido como El gran buda. Realmente no es un templo en sí, es simplemente una gran escultura de un buda, en la que incluso puedes entrar y ver por dentro. También, como casi todos los templos, está rodeada de unos grandes jardines impresionantes.

Kotoku-in
Al lado del Kotoku-in, se encuentra el Hase-dera, otro templo. Este está situado justo en la montaña y ofrece unas preciosas vistas de la ciudad de Kamakura y de la playa y el mar. Éste templo está dividido en varias partes que puedes ir viendo a medida que vas subiendo por la montaña. Incluso hay una parte donde puedes entrar dentro de la montaña misma ya que tienen una pequeña cueva por la que pasear y ver como un "templo" que han hecho allí dentro. La verdad es que estaba muy bien.

Hase - dera
Luego ya nos hemos ido para Yokohama, donde se encuentra el museo del Ramen *O* Hemos comido allí y realmente el de allí es uno de los mejores ramen que he comido nunca. La última vez que fui ya pensé eso y esta vez vuelvo a decirlo. La verdad es que el museo en sí me ha parecido mucho más pequeño, por el contrario, he podido disfrutar mucho más de la zona de los restaurantes que está todo ambientado en la época Showa con las callecitas, los puestos, los restaurantes...




Al terminar de comer ya nos hemos vuelto hacia Tokyo. Hoy ha sido el último día que hemos pasado fuera de Tokyo ya que se nos ha terminado ya el Japan Rail Pass (y no, esta vez no lo he perdido jajaja) así que ya no podremos disfrutar de más trenes T_T

domingo, 8 de julio de 2012

Nikko con lluvia

Hoy he vuelto a ver Nikko bajo la lluvia.

Parece que esté destinada a no poder disfrutar tranquilamente de estos magníficos templos tan y tan preciosos sin tener que ir con paraguas. Pero, ¿qué le vamos a hacer? He paseado igualmente por ese precioso y enorme parque lleno de templos.

La verdad es que hemos llegado bastante tarde. Cuando hemos ido a pillar el tren, los del JR, en lugar de decirnos la vía para pillar el shinkansen (tren de alta velocidad) nos han mandado a un local, por lo que ha tardado horas en llegar hasta el destino.

Cuando hemos llegado, hemos aprovechado para comer tranquilamente en un restaurante que se encontraba en la segunda planta de un edificio que parecía un templo. Muy bonito y todo estaba muy bueno, la verdad.

Después ya entramos al parque en sí y empezamos a ver los templos.


El primero de todos es el Rinnoji que en este momento se encontraba en obras (este año hay muchísimos templos, castillos y cosas en obras... ¡no lo entiendo!) así que solo hemos podido pasar alrededor de él por dentro de las obras y no hemos podido ver gran cosa.


Luego hemos ido hacia el Toshogu. Éste es uno de los templos más conocidos de Nikko por sus tres monos: el que no ve, el que no oye y el que no habla. En este templo hemos podido entrar y verlo por dentro, eso sí, después de descalzarnos y dejar el paraguas fuera. El Toshogu también tiene la escultura del Nemuri Neko. La verdad es que ni la otra vez ni esta he entrado para verlo. Según me dijo ele-chan la otra vez es una escultura muy pequeña y que encima ves de lejos y no puedes hacerle fotos sobre un gatito durmiendo (tal y como dice su nombre). Y, personalmente, no pagaré 5€ para ver eso... ^^u También creo que éste es uno de los más grandes de Nikko ya que dentro de este mismo templo, se encuentra otro pequeñito en el que también te dejan entrar e incluso dentro de él hay un monje que te va explicando un poco como funciona todo, aunque como todo lo dice en japonés y muy rápido a mi, personalmente, no me da tiempo a entenderlo jajaja




Para finalizar, hemos visto el Taiyuinbyo. Este templo también se encontraba en obras actualmente, por suerte, solamente una parte del templo, por lo que hemos podido disfrutar del resto de él sin problemas. Éste, quizás, es el más alejado de toda la ciudad y el que se encuentra más en las montañas. Está totalmente rodeado de altos árboles, un pequeño riachuelo... Todo muy idílico la verdad.





Ya saliendo de la zona de los templos, hemos aprovechado para dar rienda suelta a nuestra alma de compradores y hemos comprado muchos recuerditos y cositas monas antes de volver, cansados, mojados y agotados al hotel.

viernes, 6 de julio de 2012

Mt. Fuji

Konbanwa!

Hoy estoy MUY pero que MUY agotada.

Tal y como dije, anoche subimos al Mt. Fuji. No sé qué es lo que yo esperaba encontrarme, pero realmente no era lo que me encontré.
Ni Eloi ni yo íbamos lo suficientemente preparados para escalar lo que nos encontramos.


Primero hace falta decir cómo íbamos vestidos:
Yo: una camiseta de tirantes, otra de manga corta encima y una sudadera. Una falda y un par de leggins, unos encima de otros, calcetines normales y me compré unos de estos térmicos y unas estupendas sandalias (cuando hice la maleta no recordaba que íbamos a subir jajaja)


Eloi: una camiseta manga corta, un jersey bastante fino, unos tejanos de salir de fiesta ajustados y unos zapatitos, medio bambas.

Empezamos a subir a partir de los 2.300 metros, que es donde el bus nos dejó (en la 5a estación que le llaman) y allí empezamos a caminar. Primero íbamos aguantando bien todo el camino, eran subidas pero eran muy fáciles de hacer. Cuando llegamos a la 6a estación el hombre que estaba allí nos avisó de que no íbamos bien equipados (cosa que ya nos dimos cuenta al ver a la otra gente). Nos decía que nos harían falta chubasqueros, y equipo estilo el de la nieve, osea, impermeable. A parte de que al verme los pies se quedó alucinado. Pero nosotros igualmente seguimos.

Empezamos a andar, rumbo a la 7a estación y nos encontramos con que la subida era muchísimo más complicada. Toda era de arena en la que se te hundían los pies y con unas subidas impresionantes. Al cabo de un rato de andar, nos dimos cuenta que no nos habíamos cruzado con nadie que subiese, así que dedujimos que nos equivocamos y volvimos atrás. Realmente en ese momento, yo estaba muy desesperada, iba a rendirme, no creía poder seguir viendo la gran dificultad que se nos presentaba. Allí vimos la gente con las linternas y, suerte que un hombre nos hizo luces indicándonos el camino, porque sino, quizás no lo hubiésemos encontrado.
Algunos escalones de la parte "fácil" del trayecto (la foto está tomada ya durante el descenso)
Cuando pillamos el camino correcto, vimos que realmente no era tan difícil como el otro, así que volví a coger ánimos para seguir subiendo. Poco a poco nos íbamos acercando a las luces que marcaban la 7a estación.
Al cabo de bastante rato de andar, llegamos allí y nuestra gran sorpresa fue que para subir, teníamos que escalar entre grandes rocas. Eso sí que era complicado otra vez, pero la verdad es que esa parte me gustó bastante. Me gusta andar entre las rocas, estoy acostumbrada a hacerlo cuando voy a la playa, pero claro, la dificultad de la noche, la falta de oxigeno y el fresco que empezaba a hacer no ayudaba mucho.

Rocas por las que tuvimos que subir, y luego bajar...
Fuimos subiendo por los diferentes "refugios" de la 7a estación. Digo "refugios" porque a mi entender un refugio es un lugar donde parar, estar allí sentado, sin que te toque el aire, el agua (en caso de lluvia) y donde descansar de manera gratuita. Pues allí no. Todos esos "refugios" eran para la gente que pagaba un pastón por estar allí. La gente que quería descansar, tenía unos bancos al aire libre donde sentarse.

En uno de los "refugios" intentando entrar en calor con el resto de las brasas que quedaban
Íbamos subiendo, esperando encontrar algún sitio donde poder descansar y comer algo, pero parece que por esos lares eso es imposible. Solamente puedes parar si tienes un dineral. Al final de la 7a estación, a unos 3.000 metros de altura, encontramos un pequeño "refugio" donde no había nadie dentro. Allí nos vimos obligados a parar debido al frío que se había girado, al fuerte viento y a la lluvia. Si hubiésemos ido mejor preparados, podríamos haber seguido subiendo un poco más, pese a que escalar esas rocas húmedas, hubiésemos resbalado en alguna ocasión, pero de la manera en la que estábamos, no pudimos hacerlo. Así que entramos en ese refugio. Allí dentro comimos, bebimos y descansamos por 3 horas (desde las 12 hasta las 3 de la madrugada). Cuando el hombre que llevaba toda la noche roncando se despertó, nos echó de mala manera, ya que tan solo por estar allí en la entrada (sin cama, manta ni calefacción) teníamos que pagar unos 55€. Así que recogimos nuestras cosas y salimos fuera, a la intemperie, con un frío mortal que casi no nos sentíamos ni los pies ni las manos. Quisimos probar de subir un poco más y ver si había algún otro "refugio" donde poder entrar pero seguía haciendo muchísimo viento así que intentamos ponernos un poco resguardados, como podíamos mientras veíamos a más gente subiendo pasando a nuestro lado y alucinando con las pintas que llevábamos.

Empezando a salir el sol, hacia las 3.30 de la madrugada
Por suerte, hacia la 3.30 de la madrugada, empezó a verse en el horizonte, entre las nubes, una fina línea de luz, así que ya empezaba el amanecer. Hemos estado cerca de una horita viendo como el sol se iba haciendo un hueco en el cielo, como se escondía entre las nubes y hacía que el paisaje se viera precioso.

Ya hacia las 5 de la madrugada...
Hacia las 4.30 ya hemos empezado a descender lentamente, parando a cada momento para hacer fotos de la salida del sol y alucinando con la intensa niebla que cubría todo el cráter del volcán. A parte de eso, en la zona baja, también había muchísimas nubes. Así que se puede decir que nos encontrábamos en medio de dos capas de nubes.

El sol escondido entre las nubes con uno de los lagos que rodean el Mt. Fuji
Mientras bajábamos, los dos hemos alucinado de la gran cantidad de camino que hemos hecho. No soy consciente de haber andado tantísimo ayer por la noche. Supongo que al no ver el camino, hace que vayas poniéndote pequeñas metas y no te des cuenta de todo lo que has llegado a subir.


Por fin, a las 10 de la mañana hemos llegado al hotel y ahora a las 8 de la noche, estoy totalmente agotada, con mucho sueño y con un dolor y cansancio en las piernas terrible. Pero ha valido la pena todo el esfuerzo realizado durante la noche para ver lo que hemos visto. Personalmente, lo repetiría. Eso sí, la próxima vez en unas condiciones mejores y con un buen equipo conmigo.

jueves, 5 de julio de 2012

Kawaguchiko

Ohayo!

Tal y como era nuestra intención, ayer fuimos a dormir tarde. Creo que eran hacia las 4 de la madrugada cuando nos metíamos en la cama. Pero no pudimos cumplir con la intención de levantarnos tarde, también. Ya que en este hotel compartimos habitación con otra gente y una pareja se ha levantado a las 8 de la mañana haciendo una cantidad de ruido tremenda, abriendo las cortinas, cerrándolas, abriendo las ventanas, cerrándolas, la puerta.... HORRIBLE.
Y justo cuando estaba volviendo a dormirme, ha venido el chico de recepción diciendo que a las 11 teníamos que dejar la habitación para que la pudieran limpiar y hasta la 1 no podíamos volver.


Así que aquí estoy, muerta de sueño por lo poco que he dormido, en el hall del hotel haciendo pasar el tiempo.

En un rato nos cambiaremos e iremos a comer por ahí.

Por la tarde ya empezaremos a prepararlo todo para subir al Mt. Fuji, ya que ésta es la gran noche donde vamos a intentar conseguirlo.

Ya veremos cuál termina siendo el resultado ^^u

miércoles, 4 de julio de 2012

Primer traslado

Hoy hemos hecho nuestro primer traslado, y realmente agradezco que sólo hagamos uno más (a parte del que nos llevará al aeropuerto y de vuelta a casa). Los traslados de hoteles son realmente horribles.

Primero, nos hemos levantado bastante temprano, ya que el check out era a las 10 de la mañana y teníamos que terminar de preparar las maletas. Una vez lo hemos tenido todo, nos ha tocado hacer el recorrido de siempre hasta Shin-Ôsaka (es desde donde salen la mayoría de shinkansen). La verdad es que, comparado con cuando fui con Ele-chan, he tenido suerte. Esta vez, la parada cerca del hotel tenía ascensor, así que no hemos tenido que cargar mucho con las maletas.

Esperando en Mishima a que la mujer de las taquillas nos vendiera el billete
Desde Shin-Ôsaka hemos cogido un tren hacia Mishima y de allí nos ha tocado ir durante más de dos horitas en bus hasta llegar a Kawaguchiko, el pueblo donde se encuentra el hotel en el que estamos.

En el bus de camino a Kawaguchiko
Pese a que durante el día de hoy no hemos hecho nada, estamos realmente agotados. Y eso que los del hotel han venido a buscarnos a la estación en coche y no hemos tenido que ir andando =D

Nuestra intención hoy es irnos a dormir un poco tarde, para así mañana poder levantarnos tarde y por la noche ser capaces de aguantar más, ya que mañana por la noche, vamos a subir al Mt. Fuji...

Uno de los lagos que rodean el Mt. Fuji

martes, 3 de julio de 2012

Fushimi Inari

Para pasar nuestro último día en Ôsaka, como nos quedó pendiente el Fushimi Inari, hemos ido allí.

La verdad es que es un templo precioso, y gratuito, que te permite pasear por alrededor de toda la montaña y disfrutar de increíbles vistas de Kyoto mientras vas viendo diferentes toris, de todos los tamaños que van acompañándote alrededor del recorrido.


Pese a eso, esta vez no he hecho todo el recorrido entero del Fushimi Inari, ya que no hacía muy buen tiempo. Así que solamente hemos ido a ver el templo principal, donde estaban haciendo una ceremonia ritual, hemos hecho el paseo de toris y luego hemos subido un poquito más, pero no mucho.

También, en uno de los pequeños templecitos que hay por allí, hemos visto una ceremonia que nos ha extrañado bastante. Lástima que el de seguridad no nos dejara hacer ni fotos ni videos pero se veían a tres chicas, supongo que sacerdotisas, como bendiciendo a tres hombres que se encontraban allí a su lado. Ellas iban como bailando a su alrededor, con cascabeles y otras cosas. No entiendo mucho de religión, así que no sé exactamente qué es lo que hacían.


El Fushimi Inari es un templo conocido gracias a la película Memorias de una Geisha. Allí podemos ver como la pequeña Chiyo, después de recibir como regalo un kakigori (un helado de hielo) por parte del Presidente, va a un templo a rezar para volver a verlo. En ese templo, se ve como pasea a través de una gran cantidad de toris. Estos toris son los que hay en este templo. Pese a eso, me parece muy mal que luego el templo que sale al final de los toris no sea realmente el del Fushimi Inari, ya que no se parece en nada.

Pasillo de toris que se puede ver en Memorias de una Geisha
Después de ver el Fushimi Inari, pasear un buen rato por ahí y disfrutar del paisaje y del pequeño pueblecito así pudimos ver casitas de estilo antiguo) ya nos hemos vuelto para Ôsaka, ya que mañana a primera hora de la mañana, dejamos el hotel para dirigirnos hacia el Mt. Fuji.

lunes, 2 de julio de 2012

Miyajima

Hoy, hemos pasado el día en Miyajima.

Al contrario que ayer, hoy ha salido el sol durante todo el día. Ha hecho un calor tremendo y era casi insoportable pasear por allí. Suerte que hay muchos árboles y podías ir escondiéndote en su sombra.

Miyajima es una pequeña isla que la última vez que fui me enamoró. Todo el mundo conoce los ciervos de Nara, pero pocos saben que en Miyajima también hay un montón de ellos.


Miyajima os sonará por el gran Tori gigante. En la mayoría de revistas, cuando hablan de Japón, ponen una imagen de un Tori enorme enmedio del agua, ese Tori se encuentra en Miyajima.


Cuando fui con Ele-chan, la marea estaba bastante alta y solamente pude observar el Tori desde el templo. Hoy en cambio, hemos pillado marea baja (no sé como funciona exactamente esto de las mareas jajaja) y hemos podido ir andando hasta el mismísimo Tori. Lo hemos tocado, nos hemos hecho fotos con él y hemos paseado a su alrededor enmedio de arena mojada, cangrejos, caracolas y algas marinas. La verdad es que el Tori visto desde cerca es impresionante. Es realmente enorme.
Como hoy hemos visitado solamente Miyajima, hemos pasado el día entero por allí y he podido aprovechar para pasear un poquito por gran parte de la zona más turística de Miyajima. La última vez, cuando fuimos ya era un poco tarde y sólo fuimos pro la calle principal. Realmente me ha sorprendido la cantidad de callejuelas que se encuentran en esa pequeña isla. Incluso si vas paseando por allí, hemos llegado a encontrar un acuario y más allá, indicaba que se encontraba otro pequeño pueblecito del que no tenía conocimiento.


También tengo que decir que he tenido una pequeña mala experiencia con los ciervos. He cogido varias hojas de un árbol para darles de comer y me ha venido un ciervo por detrás y ha empezado a comerse mi jersey. He tenido que estar "luchando" contra él para poder arrancárselo de la boca pero él no quería soltarlo. Mientras yo iba peleándome por mi jersey, el Eloi iba grabando y riéndose de mi cara. Hay que decir que viendo ahora el vídeo, me he echado unas buenas risas.


Mañana, es nuestro último día y última noche en Ôsaka y aprovecharemos para ir a visitar el Fushimi Inari y, si volvemos pronto, iremos otra vez al Spa World para desconectar y descansar antes de irnos hacia el Mt. Fuji (que esta vez quiero escalarlo entero).

Nara

Ohayo!

Ayer no pude escribir por culpa de la mala conexión a internet. Supongo que a las horas que llegamos, todo el mundo se conecta y entonces el internet se cuelga cada 2 x 3... Es horrible!
Pero, a estas horas, el internet empieza a ir un poco mejor.


Todo el día de ayer lo pasamos en Nara. Nos levantamos tempranito y aprovechamos para ir hasta allí. La putada fue que durante todo el trayecto y desde que llegamos allí hasta que nos fuimos, estuvo lloviendo todo el rato. Creo que tan solo paró durante un corto rato de tiempo. Realmente es muy molesto tener que ir de un lado a otro con un paraguas. Yo, como mínimo, no puedo soportarlo. Me agobia muchísimo. La lluvia me gusta, siempre que pueda estar dentro de mi casita, viendola caer relajada con un buen libro, pero si tengo que salir a la calle, NO.


Bueno, debido al mal tiempo, solamente fuimos a Nara, cuando nuestra intención era ir también al Fushimi Inari (el templo que sale en Memorias de una Geisha). Cuando pasamos por delante, ya no llovía, estaba diluviando. Así que nos quedamos dentro del tren y decidimos que el último día que estamos por aquí Ôsaka, aprovecharemos para ir allí.


En Nara, visitamos la mayoría de los templos que hay por aquella zona y disfrutamos con la compañía de los ciervos que nos perseguían pidiendo comida.

La verdad es que fue muy divertido pasar el día allí pese a la lluvia.