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martes, 29 de diciembre de 2015

Resumen 2015

Ya estamos a punto de terminar el año y eso conlleva hacer una valoración de éste a nivel general. Otros años voy directa a centrarme en los propósitos que me planteé comentándolos brevemente, pero este año me han sucedido bastantes cosas, la verdad, y quiero dedicar un post a hacer un resumen del que ha sido mi 2015.

En Valencia, frente a la Ciudad de las Artes y las Ciencias
Este año, tengo que decir que lo empecé de una gran forma: con un viaje. Celebré el fin de año en Valencia en un pequeño viaje que duró 4 días y del que disfruté muchísimo. Pero a raíz de eso empezaron a venir cosas bastante malas en general. Ha sido un año de bastantes peleas con amigos. Primero me peleé con mi Ele-chan por motivos que no voy a contar por aquí, aunque tiempo después nos arreglamos y ahora estamos mejor que nunca. También hubo problemas con Eloi, que sigo sin entender aún porqué él se molestó conmigo hasta ese punto, nunca hemos hablado de ello ni hemos discutido sobre lo que pasó. De un día para otro, volvía a estar normal conmigo, así que las cosas quedaron ahí y ahora seguimos disfrutando de fiestas, comidas... juntos. Después del puente del 1 de mayo, noté que las que eran mis amigas de la Universidad (con las que me fui de viaje a Valencia) estaban molestas conmigo. Aún cuando me dijeron sus motivos, no llego a entender mucho sus argumentos (y es más, nadie con los que lo he comentado, llega a entenderlos) pero en este caso, desde ese día, no he vuelto a saber de ellas, excepto un día que las encontré en la calle y me giraron la cara. No soy una persona que va a ir detrás de nadie que quizás es lo que ellas esperaban, ni que va a sentir que su vida termina por este motivo. Sinceramente, tengo la suerte de tener muy buena gente que me quiere y me acepta como soy, así que si hay alguien que no, lo siento, pero a estas alturas poco puedo cambiar.


Después de eso, mi año empezó a mejorar considerablemente. Antes de que empezara el verano, junto a mis padres, empecé a mirar muchos pisos, a interesarme por ellos, ver precios, calidades... Porque ya que no me iba a ir de viaje a Japón a ver a Ele-chan (cosa que me da mucha rabia porque era un viaje que estaba deseando hacer) iba a invertir el dinero en otra cosa. Así que el 31 de julio di uno de los pasos que creo que será de los más importantes en mi vida, firmé la hipoteca de mi piso. A día de hoy aún no he podido empezar a hacer la mudanza porque hay que terminar las obras (el piso está totalmente reformado y hecho 100% nuevo) pero en cuanto pueda, ya estoy organizando en mi mente como quiero ponerlo todo, y espero que durante este 2016 que estamos a punto de empezar, pueda ir llevando mis cosas para allí, ir comprando los muebles, los electrodomésticos... Y si ya lo tengo todo, irme allí a vivir. Siempre dicen que todo lo bueno viene acompañado de algo malo, ¿no? Pues justo el día después de firmar las escrituras del piso, mi coche nos dijo adiós. No un hasta luego, sino un adiós para siempre. El pobre ya tenía muchos años, pero me servía, me llevaba a todos lados y gastaba muy poca gasolina. Ahora tenemos un coche seminuevo, mucho más actual, totalmente automático y hasta con techo deslizante. Sí, el cambio ha sido a mejor, pero hecho de menos mi pequeña tartana.

Con Miry en Ferrol (Galicia)
Además de mi viaje a Valencia con el que empecé el año, durante el puente, me fui a Galicia, concretamente a Ferrol (A Coruña) a ver y conocer en persona a una amiga con la que hablo a diario. La verdad que fueron unos días geniales a su lado, disfrutando de la vegetación, del buen clima (porque tuvimos bastante suerte) y, sobretodo, de su compañía. Espero en breve poder volver a verla ya sea ella viniendo aquí o yo yendo a verla. A parte de este viaje, he hecho algunas escapadas con mi familia. El puente de la Hispanidad, aprovechamos para ir hasta la Vall d'Aran donde pasamos unos días perdidos por las montañas y este último puente, el de la Constitución, nos fuimos a L'Espluga de Francolí. 


Este verano, después de hacer mil planes para mil viajes, terminé no haciendo ninguno, pero aproveché todos los días que pude para estar con mis amigos, ir a la piscina, a la playa, hacer fiestas, o simplemente quedarnos en el sofá hablando de la vida y solucionando el mundo. Y es que, en casa mis padres decidieron pintar todo el piso. Así que cuando empezó agosto, nos tocó vaciarlo todo entero, cosa que ya aproveché para hacer cajas que van a ir directas a mi piso. Pintamos y luego tocó volver a ponerlo todo en su sitio. Esto último es lo que más nos está costando, porque a día de hoy, aún tenemos muchas cosas guardadas en cajas y con la pereza de revisarlo todo, para tirar más de la mitad. 

¿Más cambios? Desde los 18 años que he estado trabajando en un cine de Girona. Este setiembre, después de saber que tenía trabajo a un tercio de jornada durante todo el año de profesora de P3 en un colegio de Salt, Les Arrels, en el cine me echaron. Al principio me sentó un poco mal, han sido muchos años allí pero creo que ha sido una forma de centrarme más en mi vocación y de avanzar en la vida. Es más, me he planteado varias cosas que quiero hacer y que ahora quizás pueda tirar hacia adelante. Además, ahora aprovecho los fines de semana con mi familia yendo a excursiones o descansando, los puentes para viajar y estas Navidades para desconectar. Sí, lo echo de menos, y sí, me gustaría volver. Espero que en breve vayan faltos de gente y pueda volver a trabajar ahí y disfrutar de nuevo del cine.


Otro cambio más que ha sucedido hace unos pocos días, quizás parezca un cambio un poco tonto pero para mi es un paso muy importante. Sea por mi misma o, en este caso por culpa del peluquero, ahora llevo el pelo corto. Si, ya sé, no es corto del todo. Pero teniendo en cuenta que desde después de la comunión (y de eso hace ya muchos años) no me cortaba tanto el pelo. Estoy acostumbrada a llevar mi larga melena que solamente la corto para sanearla y nunca más corta de por media espalda. Esta vez pedí lo mismo, para no variar, y he terminado encontrándome con que llevo el pelo por el hombro. Quizás no es un cambio propio, pero un cambio al fin y al cabo.

A niveles generales, esto es un poco lo que me ha sucedido en este 2015. Obviamente me dejo mil cosas por comentar, mil amistades que ahí siguen, día a día conmigo, mil excursiones y momentos vividos. Pero no puedo comentar todas y cada una de las cosas que ocurren en mi día a día o no terminaría nunca. Así que esto es solamente un resumen de lo más "radical" que ha ocurrido en mi año. O dicho de otra manera, lo que más me ha marcado. 

domingo, 27 de diciembre de 2015

Hoy hace 11 años...

Creo que pocas veces he nombrado este día como un día especial, pero así lo es para mi familia. No es el aniversario de nadie, pero si celebramos que hace años ocurrió algo que nos cambió a todos. 

En casa siempre decimos que este día en concreto nos cambió la vida para siempre. El 26 de enero de 2004 mis padres, mi hermana Anna y yo emprendimos un largo viaje hasta China. Y hoy, hace justo 11 años que llego a nuestras vidas la que ahora es mi hermana pequeña pre-adolescente. 


Sí, hace 11 años llegamos a toda mecha al hotel de Nanchang, donde sabíamos que nos esperaban y dejándole todas las maletas a mi padre para que las llevara a la habitación, mi hermana, mi madre y yo nos encaminamos hacia la habitación donde las a las pequeñas. Eran muchas niñas cuando llegamos, hasta que salió la cuidadora con la pequeña en brazos y nos la entregó. A partir de ese momento, la familia se amplió a 5. No puedo describir todos los sentimientos que nos recorrieron en ese momento, creo que es algo imposible de explicar con palabras, es algo que solo se puede vivir y nosotros tuvimos la gran suerte de poder hacerlo. 


Sí, ahora tenemos mil peleas, está en una edad muy tonta, y todo lo que nos queda aún por sufrir de ella. Pero realmente, nunca cambiaría la decisión que tomaron mis padres. Una decisión que lo cambió todo tal y como lo conocíamos, un viaje que nos marcó y que hoy en día aún todos tenemos muy presente en el recuerdo. 


Por eso mismo, cada 27 de diciembre recordamos ese primer día que estuvo con nosotros, ese primer día que tuve a mi hermana pequeña entre mis brazos. 

miércoles, 23 de diciembre de 2015

¡Me han tomado el pelo!

Después de mucho tiempo pensando que ya me tocaba ir a la peluquería a sanearme el pelo, que sinceramente, lo tenía bastante estropeado, con las puntas quemadas y abiertas, ayer fue el día que elegí para ir a la peluquería.


Siempre me ha gustado el pelo largo y únicamente lo he llevado corto cuando mi madre me ha obligado, la última vez, fue pasada la comunión que mi madre me dijo: te dejo el pelo largo hasta la comunión, después, lo vas a llevar corto. Y así lo hizo, porque estaba harta de tener que ayudarme a desenredarme el pelo y secarmelo. Esa fue la última vez que llevé el pelo tan corto. Esta vez, antes de ir a la peluquería mi pelo llegaba casi hasta el culo (como se puede ver en la foto de abajo).


No entiendo porque cuando los peluqueros ven a alguien con el pelo largo, se emocionan tanto cortando, porque yo pedí que me lo cortara por media espalda más o menos, así el pelo quedaba ya sano, con más vida y además, como pedí un poco escalado, le daba más volumen. 


El chasco me lo llevé cuando me puse las gafas y vi la largura. ¡DIOS! Creo que mi cara lo reflejó todo porque me preguntó: ¿muy corto no? Pero, ya estaba hecho, no había vuelta atrás. La verdad es que me gusta el resultado, lo siento muy corto, veo que me falta algo, casi no puedo hacerme una coleta y cuando me lo quiero recoger van cayendo los mechones por todos lados pero me gusta como me queda. Creo que solo me falta ir acostumbrándome a ello porque quizás no lo parezca, pero para mi ha sido un cambio muy radical el que he tenido y siempre me ha gustado tocarme el pelo y ahora me falta pelo que tocar.

martes, 8 de diciembre de 2015

Espluga de Francolí

Tal y como hice con mi familia en el último puente, nos hemos ido de escapada 4 días. La última vez nos fuimos por la Vall d'Aran, esta vez hemos ido hacia la zona de Tarragona, concretamente en la comarca de Conca de Barberà.



La verdad es que hay que decir que al inicio no las teníamos todas con nosotros con este pequeño viajecito y es que yo llevo casi 3 semanas con un resfriado bastante fuerte y dos días antes de irnos mi hermana pequeña se hizo un esguince en el pie y hemos ido todo el viaje con las muletas/silla de ruedas para que no tuviera que hacer todo el trayecto andando cuando queríamos pasear. Pese a eso, tengo que decir que me ha encantado este pequeño viaje, y que estoy deseando poder tener más oportunidades para seguir conociendo pequeños rinconcitos de mi tierra. 

Sábado 5
El sábado por la mañana salimos de Girona rumbo a l'Espluga de Francolí, pueblo en el que se encuentra el Albergue Jaume I donde nos hemos alojado estos días. Llegamos justo a la hora de comer, sin tiempo para poder instalarlos en la habitación. Por suerte, después de comer tuvimos un rato para hacerlo antes de la primera visita. Porque en esta escapada, incluían en el pack varias visitas a realizar en la zona, con un horario algo marcado, pero que a la vez nos dejaba tiempo libre para visitar otras cosas por nuestra cuenta. 


La primera visita fue el Museo de la vida rural de l'Espluga de Francolí. Personalmente lo encontré muy interesante. Cuenta, a nivel general, la evolución de la vida rural hasta el día de hoy. Todos los oficios que se trataban en la época, cómo se cosechaban los principales productos de esa tierra: las aceitunas, la uva y el trigo y como llegaban a convertirse en aceite, vino y harina tal y como las conocemos. 



Cuando salimos ya era de noche (es lo que menos me gusta del invierno) pero aún así aprovechamos para acercarnos a Poblet, un pequeño pueblo muy cercano a donde nos encontrábamos y con una larga historia detrás de él. La verdad es que casi el pueblo entero está dedicado solamente al Monasterio y de eso es de lo que vive y por lo que es conocido. Vimos los alrededores de noche y aprovechamos para entrar dentro de la iglesia y poder disfrutarla por dentro antes de ir hacia el Albergue a descansar. 


Domingo 6
El domingo por la mañana no teníamos nada planeado, así que fuimos a perdernos por los alrededores. Primero nos dirigimos hacia un castillo cercano, el Castillo de Milmanda, ahora propiedad de los Torres, con unos grandes viñedos a su alrededor. Hay que decir que el domingo tuvimos mucha niebla, y por tanto no pudimos ver grandes paisajes de los que se pueden disfrutar desde el castillo. 


Después de eso, fuimos a visitar unas esculturas que se encuentran en el centro de l'Espluga de Francolí. Estas esculturas representan varios oficios forjados en hierro. La verdad es que todos ellos llaman mucho la atención y es algo muy curioso, en donde, obviamente aprovechamos para hacernos un montón de fotografías.



Antes de dirigirnos, de nuevo, al Monasterio de Poblet para poder verlo de día, pasamos por un pequeño camino que nos llevó al Mirador de la Pena. Normalmente estas excursiones las hacemos con el 4x4 y con ese no hay problema, pero esta vez íbamos con el otro coche e ir por este camino fue algo dificultoso. Además, el último tramo tuvimos que hacerlo a pie (Carla, prefirió quedarse en el coche porque no se veía capaz de hacerlo en muletas y era imposible llevarla con la silla de ruedas por ahí) y la verdad es que cuando llegamos arriba, por culpa de la niebla casi no se podía ver nada. Es una lástima porque la vista, según los plafones informativos, tenía que ser preciosa.


Ya bajando hacia el Monasterio de Poblet, encontramos muchísima más gente que el día anterior. Pero supongo que es porque era festivo y encima domingo. Pese a la gente, estuvimos paseando por sus calles, por los distintos rincones a los que se puede acceder (llevando a Carla en la silla de ruedas esta vez).



Después de comer, teníamos una visita programada a la Fassina de Balanyà, una antigua destilería de aguardiente. Nos enseñaron de donde nació la idea de crear el aguardiente, cómo ésta enriqueció a mucha gente de la zona y de donde proviene. Además, nos enseñaron la maquinaria que se usaba en esa época para crearlo y cómo reciclaban todo para sacarle el mayor provecho. Y para terminar la visita, nos hicieron una prueba de como se destila el alcohol y al finalizar un tasteo de diferentes licores que tienen desde Ratafia hasta licores de canela, melocotón, limón, hierbas aromáticas, camomila... La verdad es que tienen muchos sabores distintos y todos los que probé están muy ricos, aunque en casa el que más triunfó fue la ratafia que compramos una botellita. 





Después de la visita y aunque era de noche ya (pese a ser las 6 de la tarde) nos acercamos hasta Montblanc. Era uno de los rincones que teníamos curiosidad por ver y la verdad es que todo el recinto rodeado de muralla es increíble. Paseando por sus calles, puedes ver claramente como estaba todo hecho en esa época: las casas, las calles, el por qué de las murallas y la función de cada torre. Aunque quizás mucha parte de la muralla ahora son paredes de algunos edificios, la verdad es que todo el centro está muy bien conservado. 


Lunes 7
El lunes por la mañana hicimos la visita a las Cuevas de l'Espluga de Francolí. Dicen que son una de las cuevas más largas que se conocen y de las que más historia guardan ya que desde el paleolítico son muchos los que han usado estas cuevas y han dejado ahí sus restos para que ahora podamos estudiarles. De las cuevas solo pudimos ver unos 500 metros, según nos dijo la guía, pero por el momento hay hasta 3 kilómetros descubiertos. Además del tramo que hicimos nosotros a pie, hay otro que se puede recorrer con un traje de neopreno ya que todo el rato vas andando por agua muy fría, en ocasiones cubriéndote el cuerpo entero y otras teniendo el agua por los tobillos. Creo que para un futuro, me apunto a hacer parte de la ruta de la cueva con ese neopreno, aunque me da algo de cosa agobiarme ahí dentro por la estrechez, estar rodeado de agua y sin casi luz, pero tiene que ser una experiencia increíble. 



Después de las cuevas y para no perder la mañana nos perdimos con el coche por varios rincones. Antes de salir del pueblo nos acercamos a unas fuentes que hay en la entrada de l'Espluga de Francolí. Hay 17 fuentes, una para cada una de las letras del pueblo. También nos acercamos a Vimbodí, luego fuimos a visitar la Ermita de la Mare de Déu dels Torrents i para terminar la mañana nos acercamos al centro de l'Espluga de Francolí para ver la iglesia nueva y vieja. 



Una vez terminamos de comer, quisimos aprovechar la tarde y las horas de sol acercándonos a Tarragona (a unos 40 kilómetros de distancia) donde vimos casi todo lo turístico que pudimos: el balcón del Mediterráneo, el anfiteatro, el circo y los restos de muralla romana, la Catedral (preciosa, por cierto), el pretori, el antiguo hospital de Santa Tecla y los muros romanos de la plaza del antiguo forum. Creo que la tarde nos dio para ver bastante y disfrutar de la visita. Sinceramente, me hubiese gustado ir a ver el acueducto de Tarragona y pasar a través de él, pero tal y como íbamos con Carla y con la experiencia de Anna lo descartamos ya que no vimos factible poder pasar a través de él. Anna en su día se asustó mucho cuando pasaba según qué tramos sin muralla y yendo con la silla de ruedas no hubiésemos podido pasar. 




Martes 8
Hoy ha sido el último día que hemos pasado en l'Espluga de Francolí y también la última visita que hemos hecho. Después de recoger todas nuestras cosas del Albergue y colocarlas dentro del coche lo mejor posible hemos ido a la visita al Miqvé Judio con una recreación virtual de un baño judio de purificación. La verdad es que no sabíamos mucho lo que íbamos a ver hoy, pero me ha sorprendido gratamente. Hemos empezado con un pequeño recorrido por la ciudad, pasando por la zona más antigua, donde la guía nos iba mostrando restos del antiguo castillo, ahora usado para muchas de las casas que se encuentran una vez lo destruyeron. También nos ha mostrado la zona donde, suponen, vivieron los judíos en esa época y hemos terminado la visita en donde suponen hubo un antiguo baño Miqvé judío donde ellos se bañaban para purificarse. En el baño nos han puesto unos hologramas contándonos en qué ocasiones los usaban y la verdad es que las representaciones y lo reales que parecían ha sido espectacular y la guía ha sido muy amable y agradable contándonos todo (además de buscar caminos por los que pudiésemos ir con la silla de ruedas y otros del grupo con los cochecitos). 


Ahora ya en casa, bastante cansada por el viaje en general, con el resfriado aún conmigo agotándome más y después de una buena ducha que hace que el cansancio te venza. Pero tengo que decir que vuelvo muy contenta del gran viaje que hemos hecho estos días y que he disfrutado un montón. Además, aunque no lo he puesto, estos días hemos aprovechado los ratos libres que teníamos antes o después de las comidas para hacer algunos parchís en familia, de los cuales, solo he ganado uno, el de esta mañana. 

martes, 13 de octubre de 2015

La Vall d'Aran

Hace ya tiempo que mi madre tenía ganas de ir a pasar unos días a la Vall d'Aran y este puente ha sido la fecha que hemos elegido finalmente para hacer una escapada de tres días a un Albergue de la Vall d'Aran (Era Garona), concretamente en el pueblo de Salardú.

Salimos el viernes hacia las 6 de la tarde y sin descanso fuimos hasta la Vall d'Aran llegando a las 10-10.30 más o menos. Suerte que nos guardaron la cena y pudimos comer algo. La verdad es que después de haber pasado todos el día trabajando estábamos agotados y no tardamos nada en meternos a la cama.

Sábado 10
El sábado nos despertamos pronto para poder empezar a ver cositas. Íbamos camino a Vielha cuando nos encontramos un cartel que indicaba un sitio bonito para ver. Así que sin pensarlo fuimos a la aventura por esa calle y llegamos hasta Artiga de Lin. Ese paisaje era realmente increíble, lleno de caballos que pasturaban a su aire y muy cerca de ahí había una gran cascada: Pish de Pomèro. La verdad es que ahí arriba era todo increíble. Estuvimos escalando por la cascada sobre unos troncos, hicimos un montón de fotografías y luego volvimos a la llanura con los caballos que resultaron ser todas yeguas embarazadas. Muchas de ellas buscaban que las tocáramos y te perseguían hasta que lo conseguían. 
Artiga de Lin
Pish de Poméro
Bajando de ahí pasamos por otra cascada, en este caso Uelth deth Joèu. En esta cascada lo mejor es que podías subir por un pequeño camino ya preparado por su lado hasta arriba del todo y ver como el agua bajaba a tus pies. 
Uelth deth Joèu
Por la tarde, después de comer en el albergue quisimos ir a ver unos lagos: Estanh de Montcasau y el Circ de Colomers. En coche llegamos hasta Ribéra de Valarties donde encontramos un montón de vacas que nos barraban el paso y a la vez, el límite donde podíamos ir en coche para ver los primeros lagos. Pese a eso, cogimos otro camino para ir a ver los de Colomers. La verdad es que tenemos la gran suerte de tener un 4x4 y haberlo cogido para ir a la Vall d'Aran porque nos metimos en cada camino que un coche normal no hubiese podido hacer. Pese a estar mucho rato en el coche, por caminos horribles, no conseguimos de ninguna forma llegar hasta los lagos. Y es que la verdad es que está todo muy mal indicado, había muchos cruces y en ninguno ponía nada. Así que no había forma de poder llegar, aunque estar perdidos por la montaña, rodeados de colores rojos, amarillos, naranjas, verdes... Era todo precioso. 

Perdidos camino a los lagos
Cuando conseguimos salir de ahí (retrocediendo todo lo avanzado) pasamos por Arties y vimos una pequeña iglesia que la habían remodelado para hacerla museo sobre la historia del pueblo, como ha avanzado todo en la Vall d'Aran... Ese mismo día por la noche fuimos a ver las estrellas. Nos adentramos un poco en el bosque con el coche, y sin ningún tipo de luz a nuestro alrededor, conseguimos ver las estrellas a la perfección. Es más, mi madre y yo incluso conseguimos ver una estrella fugaz.

Iglesia de Arties
Domingo 11
En el pack que cogimos para ir a la Vall d'Aran nos entraban unas entradas en Aran Park. Es como un zoológico pero mucho más increíble. El espacio que tiene cada animal es enorme e intentan que sea lo más natural posible. Está montado en medio de la montaña para que el hábitat de los animales sea realmente como el suyo. Es cierto que muchos de ellos viven enjaulados, pero el espacio que tienen para correr, para hacer su vida es mucho mayor que en cualquier zoológico. Y como he dicho, muchos de ellos no están ni enjaulados. Sí tienen algunas vayas pero de la zona por donde pasean los visitantes a donde están ellos no hay ninguna y, por ejemplo, entre cabras salvajes, dainas, isards... no hay separaciones, corren libres por donde quieren. Además de estos también había una pareja de nutrías, unos cuantos lobos árticos, una pareja de osos pardos y una pequeña granja donde podíamos tocar a las cabritas. A todos nos ha encantado, y aunque no hemos podido ver las marmotas, estamos contentos porque a los demás hemos podido verlos a todos. 
Nútrias y Lynx

Después del parque hemos querido ir hacia las minas Victoria porque, la verdad, nunca he estado en una mina y me hacía mucha ilusión. Y tal y como se veían, parecían increíbles. Para llegar hemos vuelto a meternos en pistas forestales sin asfaltar hasta que hemos llegado hasta la Bassa d'Arres donde hemos aparcado y sin mirar el cartel informativo hemos empezado a andar y hemos visto un pequeño cartel donde anunciaba que para llegar eran 20 minutos andando. Después de mucho rato en camino y ver que mis rodillas y las de mis padres no aguantaban además de tener una cuesta muy empinada, sin final visible, hemos vuelto atrás. Lo mejor es que durante el camino hemos pasado por un bosque de película, parecía que en cualquier momento podía salir Legolas con sus flechas o cualquier otro ser mitológico. Al volver al coche hemos ido hacia Saut deth Pish. Hace muchos años, mis padres y mi hermana ya fuimos a la Vall d'Aran (cuando solo eramos 4) y estuvimos en estas cascadas. Nos gustaron tanto que hemos vuelto a ellas y hemos vuelto a alucinar y, obviamente, hacer mil fotos. 

Saut deth Pish
Por la noche, después de cenar, nos hemos acercado a Vielha para disfrutar un poco de la ciudad y su ambiente nocturno. Realmente, creo que es la única ciudad/pueblo en el que realmente hay algo de actividad sin contar el turismo. 

Lunes 12
El lunes ya fue el último día de nuestra pequeña escapada y hemos querido acercarnos a los Estanhs de Saboredo, una ruta para la que ya te avisan tener que ir con un 4x4. Pero pese a eso, cuando llevábamos ya un ratito de camino encontramos con que había trozos del camino donde había habido derrumbamientos y no se podía pasar. Así que con algo de rabia, hemos salido de ahí y nos hemos dirigido hacia Tredòs, donde hemos subido hacia Port de Beret donde empezaba un camino de piedra hacia el monasterio de Montgarri donde nos dirigíamos. Hemos aparcado donde paraban todos los coches y hemos empezado el descenso hasta el monasterio por medio del bosque. Una vez hemos llegado abajo hemos visto que si seguíamos el camino se podía bajar en coche y la verdad es que nuestras rodillas lo hubiesen agradecido, aunque nos ha gustado el paseo, el paisaje y estar rodeados de naturaleza. Cuando ya nos volvíamos hacia el albergue, nos hemos encontrado con un rebaño de ovejas ocupando toda la carretera y, poco a poco, hemos conseguido esquivarlo mientras nos sentíamos rodeados de ellas.

Montasterio de Montgarri
Rodeados de ovejas 

Ya después de comer, ha tocado ir volviendo hacia casa. Y, por desgracia, encontramos muchísima caravana de vuelta una vez llegamos a Ribes de Freser y hasta Ripoll. De esta forma, hasta las 11 de la noche no pudimos llegar a casa, agotados de tantas horas de carretera, de pasar por niebla, lluvia, truenos y colas. 

Por el camino de vuelta...